5 formas de utilizar la ciencia del comportamiento para mejorar sus experiencias de aprendizaje

Aquí es donde el funcionamiento de la mente se encuentra con el arte y la ciencia del diseño del aprendizaje.
  • 17 de junio de 2024
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Aquí en Kineo, siempre nos esforzamos por poner al ser humano en el centro de todo. Incluso en un mundo obsesionado con la AI, creemos que las personas (los empleados) deben estar en el corazón de todas las experiencias de aprendizaje. 

Esto no es solo marketing sano y agradable. Comprender cómo piensan, aprenden y toman decisiones las personas resulta fundamentalmente útil a la hora de crear programas de formación eficaces que impulsen un cambio de comportamiento real. 

En este blog, profundizamos en algunos ejemplos conocidos de la ciencia del comportamiento y en cómo esto podría relacionarse con el diseño del aprendizaje.  

1. Sesgo de confirmación 

¡Probablemente conozca este! Es la tendencia a buscar información que confirme lo que ya sabe. Por ejemplo, pedir consejo u opiniones únicamente a amigos o compañeros que comparten sus creencias. O leer solo ciertas publicaciones que se alinean con su ámbito de opiniones. O quizá podría ser algo más matizado y consciente, como formular solo preguntas seguras en una reunión cuando le preocupa que plantear preguntas más desafiantes pueda restar credibilidad a su argumento.

Implicación para el diseño del aprendizaje: 

Como diseñadores del aprendizaje, debemos ser conscientes de que los alumnos pueden buscar información que simplemente confirme sus creencias o sesgos existentes (o refuerce un estereotipo). Para mitigarlo, ofrezca una amplia variedad de perspectivas y fomente el pensamiento crítico y la exploración de diferentes puntos de vista. Y le animamos a hacerlo con frecuencia y no solo como un ejercicio puntual para marcar una casilla. 

2. Efecto de anclaje 

Es la tendencia a depender demasiado de la primera información que recibe a la hora de tomar decisiones. 

Se utiliza a menudo en el mundo del marketing cuando se trata de precios. Por ejemplo, al comprar un auto, el precio inicial sugerido por el vendedor sirve como ancla para las negociaciones posteriores. Si el precio final es mucho más bajo, ¡el precio inicial más alto influirá en su percepción de lo buena que es la oferta! 

El efecto de anclaje también puede utilizarse como herramienta de comunicación. Por ejemplo, al presentar dos opciones en reuniones. La primera opción se plantea con muchos más datos que la respaldan, casos de estudio y testimonios de clientes. La segunda opción carece de credibilidad y no tiene una narrativa clara. El público inevitablemente opta por la opción uno, incluso si en realidad la segunda opción es la correcta/mejor.

Implicación para el diseño del aprendizaje: 

Al presentar información, debemos tener en cuenta cómo la información inicial puede influir en las percepciones y decisiones. Por ejemplo, al introducir un nuevo concepto, sea claro y transparente y enmárquelo de una forma que establezca un «ancla» clara y precisa que guíe la comprensión de los alumnos. 

3. Prueba social 

La noción de prueba social está tan arraigada en nuestros mundos digitales que puede que ni siquiera nos demos cuenta de que sucede a nuestro alrededor. En realidad, todos comprendemos este principio cuando entramos en las redes sociales y nos encontramos con influencers o celebridades que promocionan ciertos productos. Aquí la premisa es que sus seguidores pueden estar más inclinados a probar un producto o servicio basándose en la recomendación del influencer, considerándola como una prueba social del valor del producto. 

Implicación para el diseño del aprendizaje: 

Incorpore elementos de aprendizaje social en los programas de formación, como la colaboración entre iguales, los debates en grupo y el contenido generado por los usuarios (por ejemplo, de sus empleados y antiguos alumnos). Recuerde que las personas siempre creerán en las historias individuales y se implicarán con ellas antes que con la narrativa más amplia de la marca. 

Destaque casos de éxito y testimonios para demostrar la relevancia y la eficacia del contenido de aprendizaje. Recientemente compartimos nuestras reflexiones sobre los learn-influencers internos y cómo pueden tener un impacto profundo en la cultura de aprendizaje de su organización.

4. Aversión a la pérdida 

Las personas tienden a preferir claramente evitar pérdidas antes que obtener ganancias de igual valor. Por ejemplo, si tuviera 100 £ en el bolsillo y perdiera 50 £, sentiría la pérdida de forma más aguda en comparación con la alegría que sentiría si tuviera 50 £ inicialmente y encontrara otros 50 £. 

Esto puede afectar a la toma de decisiones y conducir a algo llamado «sesgo del coste hundido», en el que sigue insistiendo en algo porque no puede afrontar la pérdida percibida de todo lo que ya había invertido en ello si lo deja. Como no cancelar esa suscripción al gimnasio que no ha usado en 6 meses o jugar unas cuantas veces más en esa máquina tragaperras. 

Implicación para el diseño del aprendizaje: 

Las técnicas de gamificación, como los sistemas de puntos, las insignias y las tablas de clasificación, pueden aprovechar la aversión a la pérdida apelando al deseo de los alumnos de no quedarse atrás ni perder estatus (o credibilidad). Otra idea es que también podría enfatizar lo que los alumnos pueden perder por no adquirir un conocimiento o una habilidad específicos. Esto se utiliza habitualmente en la formación sobre cumplimiento normativo, donde podría destacar las consecuencias negativas de seguir ignorando o desconociendo una determinada política.

5. Efecto de espaciado 

Como le dirá cualquier buen profesor de yoga, a menudo la mejor manera de mejorar en algo es practicarlo poco y con frecuencia. La persistencia y la repetición son clave aquí. 

Intentar aprender a hacer el pino en un solo día probablemente acabe en lesión, ¡y no lo recomendaríamos! Sin embargo, practicar con regularidad posturas útiles con periodos de descanso entre medias tiene más probabilidades de llevarle a esa posición invertida. 

Implicación para el diseño del aprendizaje: 

Diseñe experiencias de aprendizaje que incorporen la repetición espaciada y la práctica distribuida para mejorar la retención a largo plazo. Divida el contenido en fragmentos más pequeños y manejables y ofrezca a los alumnos oportunidades para revisar y repasar el material a lo largo del tiempo.

Reflexiones finales

Al comprender estos sesgos cognitivos y principios de la ciencia del comportamiento, los diseñadores del aprendizaje pueden crear experiencias de aprendizaje más atractivas, eficaces e impactantes. 

¿Quiere saber más sobre cómo incorporar la ciencia del comportamiento en sus experiencias de aprendizaje? Póngase en contacto con nuestro equipo o descargue nuestra reciente guía sobre Creating impactful elearning: the art and science of evidence-based elearning design.